martes, 30 de abril de 2013

FRANCISCO

Hace mucho tiempo un matrimonio esperaba un hijo. Como es normal, pensaron en el nombre que le pondrían. Tanto ella como él tenían un hermano que se llamaba Francisco, aunque a uno de ellos le llamaban "Frasquito". No hubo oposición, lo vieron claro: "El niño se llamará Francisco, igual que sus tíos."
Ya salido del cascaróndesde el primer momento empezaron a llamarle Paquito y a base de repetirlo tantas veces, según iba creciendo, entendí que ese Paquito era yo. Mi padre me llamó así hasta los 97 años que fueron los que la naturaleza le concedió. También mi madre me llamaba Paquito y cuando vio que me salía el bigote lo cambió por Paco. Y así me llamaron la familia y los compañeros del barrio. Últimamente mi mujer y algunos miembros de la familia también me llaman Paquito. Recuerdo la gracia que nos hacía cuando mi hija era pequeña y en vez de decir "mi padre" cuando se refería a mí, decía "Paco". 
El humorista y cantante Emilio el Moro (que era mi vecino y formaba parte de los mozos del barrio y del que hablé aquí), antes de subir a las tablas, con su humor característico (nunca se me ha olvidado) me llamaba “Paculi”.
Cuando llegué al colegio, los profesores, tal vez por evitar confusiones o por coincidir con el conocido poeta Jorge Manrique, cambiaron el apellido por el nombre, de modo que pasaron a llamarme "Manrique". A decir verdad, me agrada este apellido que procede de noble linaje y que en el escudo de armas lleva como lema “Nos non venimos de reyes, que reyes vienen de nos”. También soy conocido por "Manrique" en la asociación de tiempo libre para personas con discapacidad Club Amigos, en la que entré a colaborar cuando me jubilé. En ella está Francisco González Chozas, un voluntario al que tengo mucho aprecio y al que allí siempre han llamado Paco así que al entrar yo preferí que me llamasen Manrique para evitar confusiones.  
Últimamente he tenido que pisar clínicas y hospitales y aquí he empezado a oír Francisco para arriba, Francisco para abajo y lo cierto es que me extraña que me llamen así, aunque al mismo tiempo me resulta agradable.
Siempre he tenido gran fe en mi Santo Patrón, que en germano significa “Hombre de Dios”. San Francisco es considerado como el santo más popular y antiguo, por su amor a la naturaleza, especialmente para los animales, lo que le ha servido para ser considerado el patrón de la ecología. Él dijo: “Cualquier animal, golpeado, abandonado, enjaulado o encadenado, sufre y solo nosotros podemos ayudarle”.



jueves, 18 de abril de 2013

EL ZAPATO

El verano pasado fuimos a Gandía mi hija, su pareja, Marisol, el perro y yo. Entre el sol, la arena, el agua, andar por sus calles, pasear por las noches a la orilla de la playa, los chiringuitos, las tapas..., pasamos unos días muy buenos que, como siempre ocurre, se nos hicieron cortos. 
Transcurridos los días establecidos, tomamos la maletas con dirección al parking. Normalmente yo me siento al lado del conductor pero esta vez, como mi hija estaba embarazada, tuve que ocupar el sitio trasero detrás del conductor. Cuando entro en el coche lo primero que hago es sentarme y después, ayudado por las manos, meto primero la pierna buena  y después la otra, que es donde tengo la prótesis y un alza en el zapato. Así que, una vez terminada la operación y colocado el cinturón de seguridad, iniciamos la marcha.  Con un poco de morriña nos pusimos en camino; el momento era propicio para dar algunas cabezadas por lo que no pude evitar echar una siestecita.
Pasadas unas horas, llegó el momento de hacer la parada de rigor para descansar un poco y tomar algo. Con mi pierna izquierda empecé a tantear para calzarme el zapato. Al ver que no lo conseguía, les dije a mis compañeros de viaje que posiblemente el zapato se había desplazado hacia los pies del conductor. Cuando nos bajamos, mi hija se prestó solícita a cogerlo, pero no lo encontró. Así que le dijo a mi yerno que lo buscase él, que ella no podía. El conductor corrió el asiento, miró arriba y abajo, derecha e izquierda pero no apareció. Nos miramos todos, menos el perro, y comprendimos lo sucedido. Nos echamos a reír por unanimidad a carcajada limpia; el sector femenino incluso con lágrimas. Mi pierna, con escasa sensibilidad, no se percató de que al subir al coche el calzado había tropezado con la puerta y había caído al suelo. Adiós zapato.
Continuaron las risas mientras íbamos al restaurante. A mi hija, se le ocurrió decirme en un latín macarrónico una frase que yo le había enseñado cuando era pequeña: “ Manduco flumen de te”
 
 
 

sábado, 6 de abril de 2013

UNA SEMANA SANTA DISTINTA


El día 23 de marzo, por la mañana, me levanté de la cama porque no me encontraba bien. Tuve una hemorragia grave con las heces. De por sí, la sangre es muy escandalosa; pero ésta lo fue mucho más.
Mi mujer y mi yerno me llevaron al ascensor y, mareado y con temblor de piernas, me ayudaron a subir al coche dirección al Hospital de Alcorcón, a urgencias.
 Llegados al Hospital, me atendieron con la parafernalia que estos casos exige. Me vi tendido en la cama, rodeado de cables, con un computador-monitor enfrente, médicos y estudiantes a derecha e izquierda, todos vestidos de verde y pendientes del resultado del electrocardiograma. Hubo un silencio, todos atentos al monitor. Pasados unos segundos, oí que mis latidos estaban estables, por lo que podía entrar en quirófano. 
Me entregaron una hoja impresa y un rotulador azul: realicé una firma tan grande que llegó de lado a lado. Al mismo tiempo de firmar pronuncié: “Señor, en tus manos encomiendo mi espíritu”.
Me esperaba una colonoscopia de urgencia porque tenía una hemorragia digestiva baja. Me dieron un sedante que me transportó a otro espacio y allí no me enteré de nada.
Al despertarme, de reojo, vi un soporte de donde colgaban tres bolsas de sangre (días más tarde tuvieron que ponerme una bolsa más). Pensé en aquellas personas que en su día donaron su sangre para que otros pudieran alargar sus vidas. Gracias a los donantes, por este gesto sencillo y bello, por salvar vidas sin importaros quien pueda ser el receptor. ¡Gracias, amigos!
Estando en reanimación, dejaron entrar a mi mujer y mi hija, que estaban ansiosas por verme. Al día siguiente me subieron a planta. Allí, a la hora punta, se observa un movimiento de batas blancas, todas con su instrumental: tijeras, esparadrapo, bolígrafo, etc,  para atender al paciente. He de señalar el buen trabajo y la dedicación que en todo momento han tenido estas personas conmigo. Ha sido muy alentador que en medio de mi enfermedad y sufrimiento estuviesen en mi camino personas amables, simpáticas y alegres, que colaboran con la recuperación y ayudan a llevar mejor la enfermedad.
El estar ingresado en el Hospital, me ha llevado a hacer un alto en el camino. Han sido 11 días en los que ha dado tiempo para todo, pero sobre todo para reflexionar. En los momentos difíciles, hemos de sacar lo positivo que hay en ello, porque las cosas no ocurren por casualidad. Se trata de una búsqueda complicada. Enumero algunos puntos positivos que me han servido de gran apoyo en esta trágica circunstancia:
- Observo a mi mujer, a la que no terminaré de ponderar lo suficiente. Ella ha estado mucho tiempo a mi lado, no ahora, sino siempre: me ha llevado el papeleo, las medicinas, los análisis, los médicos, los cuidados en casa, etc... Puedo decir con certeza que, gracias a ella, sigo pisando esta tierra.
- Uno de los días, mi hija y mi yerno se presentaron con mi nieto en el Hospital, permaneciendo en pasillo, al que yo salí para besarlo y abrazarlo. Fue un momento muy emocionante.
-Estuvieron presentes familiares, amigos y Paco, mi compañero de habitación, con su mujer e hijos con quienes dialogamos en varias ocasiones. Cuando se ha de convivir en una habitación donde se respira tristeza y dolor, es gratificante una ayuda para soportar la carga.
-Oír Radio María en las largas noches me ha servido como sedante para el espíritu y consuelo para el alma. 
El momento, las circunstancias, la soledad de la habitación, sentimientos, recuerdos y el dar gracias a Dios hicieron que, participando de la Eucaristía de Jueves Santo por la televisión de la habitación, brotaran de mis ojos unas lágrimas de emoción.
Todo este cúmulo de sucesos lo considero como positivo y me da fuerzas para seguir caminando, recordando que la vida es bella.

martes, 19 de marzo de 2013

LA LATA DE COCA-COLA


Como todos los días y por recomendación del médico, salí por la mañana a andar y, de paso, a comprar el pan. Me encontré con un vecino y al decirle que iba a comprarlo comenzamos a hablar sobre el pan. Él es de la provincia de León y me comentaba lo bueno que es el pan de su tierra. También comentamos lo ricas que están las fabes de Asturias, de donde es su mujer. A nuestro lado había un grupo de chavales de un colegio cercano que habían salido al recreo. Uno de ellos, al terminar de beber la coca-cola, tiró la lata a la papelera queriendo “encestar,” con tan mala fortuna que pegó en el bordillo de la papelera y la lata saltó a la calzada, que no suele estar muy transitada porque únicamente lleva a una plaza. Mi amigo y yo nos quedamos viendo al grupo, que permanecía inmóvil. Miré hacia ellos sin mostrar cara de enfado, dejé a mi amigo y me dirigí a la lata, me agaché apoyado en el bastón, cogí la lata con dificultad y la deposité en la papelera. Algunos del grupo aplaudieron y otros levantaron el dedo pulgar en señal de aprobación. Me dirigí hacia ellos tranquilamente y les dije: Nunca olvidéis que: “No aprendemos de la escuela, sino de la vida”.
El culpable bajó la cabeza reconociendo su mala actuación.

“ No se puede enseñar nada a un hombre; solo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo “
(Galileo Galilei)

jueves, 7 de marzo de 2013

ABUELO, ABU, YAYO...ASÍ ME LLAMARÁ

Me ha venido un nieto. Cuando nace un niño también nace un abuelo. Ya lo soy y esto significa que viene otra generación que nos empuja; cosa que, según las leyes de la naturaleza, nada ni nadie puede evitar. Me encuentro muy feliz y contento: aunque no creo que cuando llegue el tiempo de sacarlo a pasear, llevarlo a la guarde, etc, esté yo en condiciones, ni que sus padres me lo permitan; pero bueno, he de reconocer que me encuentro en otra dimensión y he de contentarme con lo que sé hacer: contarle cuentos, cantarle, sonreirle y conseguir que aprenda a decir "abu".
Mi mujer (la abuela) está disfrutando de lo lindo. El tener al nieto en brazos, cantarle, besarle o  dormirlo constituye para ella la mayor felicidad. Cuando se encuentra con un familiar, amiga o vecina, no para de contar con pelos y señales las novedades que día a día van apareciendo.
Se suele decir que el abuelo “disfruta de una segunda paternidad” y es cierto, pero con la diferencia de que no existe tanta responsabilidad como la que tienen sus padres. Ahora gozamos de la mirada y la sonrisa de nuestro nieto: es una etapa reconfortante y muy bella.
Pronto hará dos meses que salió del “cascarón”: va creciendo en sabiduría y picardía. Tiene buenos pulmones en el "cante". Yo le tarareo la escala musical: "Do, re, mi, fa, sol..." Cuando llego a esta nota, me mira fijo, como si quisiera sonreir, y me emociono. En algunos momentos pienso que, de seguir así, en el futuro tendremos otro tenor como Julián Gayarre, el navarrico del Roncal.
“El verdadero milagro de la vida, ocurre cuando nacen los hijos de tus hijos”

jueves, 21 de febrero de 2013

Hace más de un año

La vida es una incógnita: no nos damos cuenta de que el tiempo se nos escapa de la manos. Vuelvo nuevamente al blog, animado por mi mujer y mi hija. Según la opinión común, esta actividad ayuda a equilibrar la mente y a alejar el gran fantasma del alzheimer, que tanto asusta. Nada va más deprisa que los años, que son buenos para cumplirlos, pero no para tenerlos.
No me despedí en la última entrada, titulada "Las muletas”, pensando en un pequeño descanso, pero a medida que pasaba el tiempo, más difícil se me hacía el arranque. Hoy rompo este prolongado silencio y saboreo el placer de la comunicación, que entre los pocos dones que me ha dado la naturaleza, es uno de los que creo poseer. No sé con qué frecuencia publicaré, ni si pasaré frecuentemente a visitaros, todo irá sobre la marcha, pero me alegro de estar de nuevo por aquí.

lunes, 28 de noviembre de 2011

¡He llegado a "las muletas"!

Incontables segundos, numerosos minutos, abundantes horas, múltiples días, 924 meses, 77 años... Que según el léxico lotero significan las muletas: yo, de momento, sólo llevo una en forma de bastón.
Un 28 de noviembre,tal día como hoy, de 1934, en el norte de África, en Melilla, el centauro de mi horóscopo llegó para acompañarme durante este peregrinar.

Me alegra celebrar este día con vosotros, blogueros, que me acompañais en mi tiempo libre y con los que he conocido una agradable y gratificante forma de comunicación. ¡Gracias!

sábado, 12 de noviembre de 2011

PASAR PÁGINA



La vida se parece a un libro en el cual vamos leyendo, captando ideas y conocimientos. Al pasar la página, dejamos algo atrás, damos por terminado el tema y seguimos adelante con la finalidad de conseguir nuevos sucesos, nuevos capítulos.
En nuestro caminar diario, podemos encontrarnos en varias situaciones: un momento trágico o doloroso, un mal resultado en los exámenes, un desengaño amoroso, una discusión violenta… Es cuando decidimos “pasar página”. Los malos momentos vividos hemos de dejarlos atrás, olvidar los odios y rencores, porque cada día traerá un nuevo capítulo, una nueva vivencia Es aquí cuando debe entrar en juego nuestra felicidad, que es un trayecto, no un destino.
Tito Livio decía:“Olvidemos lo que ya sucedió, pues puede lamentarse, pero no rehacerse”.
Uno de los días mas hermosos del mundo es hoy, es nuestro. Debemos disfrutarlo.

"Y a otra cosa, mariposa”.

domingo, 16 de octubre de 2011

¿SE PUEDE MEDIR EL TIEMPO?



Hoy en día es imprescindible el reloj. Preferentemente el de pulsera, más bien por comodidad. Según una creencia antigua, los hombres preferían el reloj de bolsillo y despreciaban el de pulsera porque lo asociaban a una joya femenina. El reloj de bolsillo era un distintivo de clase social y riqueza.
Sabemos que los primeros relojes fueron de sol, arena o agua. La industria del reloj ha sufrido cambios gigantescos. Antiguamente el pueblo medía el tiempo por el reloj que existía en el Ayuntamiento o bien en la torre de la Iglesia. Cuando sonaban las campanas al medio día muchos, sobre todo aquellos que trabajaban en el campo, dejaban su trabajo para rezar el Ángelus.
Hoy en día el tiempo se ha convertido en un elemento imprescindible en la vida cotidiana; el tiempo guía un sinfín de actividades: deportes, trenes, semáforos, horarios de trabajo, de riego, etc. Se formaría un caos en la humanidad si por un momento faltara este “medidor “ del tiempo.
A pesar de ellos, los filósofos nunca han estado muy de acuerdo sobre la existencia de algo que pueda medir el tiempo realmente. A San Agustín le preguntaron qué era el tiempo y contestó: "Si nadie me pregunta, yo lo sé. Pero si quiero explicarlo, no lo sé”.
Hacia los años 56 - 57, uno de los mejores regalos que se le podía hacer a los niños en su Primera Comunión era un reloj de pulsera. Era la moda en aquellos tiempos. Con los años, se le añadieron otras funciones: calendario, cronómetro, despertador... Y siempre han sido objetos relacionados con la moda: grandes, pequeños, de plástico, de colores... Incluso conozco uno que emitía el sonido de una gallo para dar cada hora.

Si nos fijamos en los jóvenes de hoy, observaremos que muy pocos llevan reloj: ha sido sustituido por el móvil. ¿Qué le deparará el futuro al reloj?
“La historia del reloj es una de las páginas más fascinantes de la lucha del genero humano por aprender la fuerza de la naturaleza y dominarla”.

viernes, 30 de septiembre de 2011

SANA, ECOLÓGICA, SOSTENIBLE...

Mi padre trabajaba lejos de donde vivíamos. Con mucho sacrificio pudo conseguir una bicicleta sencilla, la más barata que existía en el mercado: sin luz, sin guardabarros y solo con el freno trasero. Estoy trasladándome a los años 1922 - 1923; en aquellos tiempos el obrero que tenía una bicicleta podía considerarse afortunado. Él era carpintero e ideó colocar una tablas en las ruedas a modo de guardabarros y, para protegerse de la lluvia, llevaba un paraguas en la mano. Llamaba la atención a todos los que le veían pasar.
Cada uno tendrá recuerdos lejanos e imborrables de la primera vez que montó en bicicleta. Yo tendría 12 años cuando experimenté el placer de montar en ella. Nos juntamos varios amigos con el propósito de acercarnos a un taller donde se alquilaban bicicletas y por suerte pudimos conseguir una para cada uno. Estuvimos una hora entre risas, caídas y, sobre todo, disfrutando de la novedad. Fue una tarde muy gratificante.
Los que somos mayores (y necesariamente debemos frecuentar los paseos) hemos de tener mucho cuidado con “los jóvenes ciclistas“. Hago esta alusión porque hace días me ocurrió el caso de observar a un niño (que no tendría más de cinco años) venir hacia mí a una velocidad asombrosa, muy emocionado con su dominio. Si no llega a ser por mis reflejos oportunos (que desafortunadamente no siempre me acompañan), hubiera sido víctima de un atropello. Esta vez estuvo a mi lado la buena suerte.


A día de hoy hemos avanzado mucho en la adquisisión de este vehículo: desde que el hijo empieza a dar los primeros pasos, los padres ya están pensando en la bici de plástico y sin cadena que nos recuerda a la primitiva, que no tenía pedales. Desde que se inventó, la bicicleta ha sufrido muchas innovaciones y además se le han dado múltiples aplicaciones: para actividades cotidianas (compra, desplazamientos...), para montaña, para el turismo, para la playa, para las carreras, para inválidos, para acrobacias.... De un tiempo a esta parte se viene organizando en pueblos y ciudades la Fiesta de la bicicleta, donde se invita a participar a todo aquel que lo desee: tanto mayores como pequeños con una misma idea, a saber, disfrutar de momentos felices.
En el mundo existen millones de bicicletas. China y Holanda son lugares donde la biblicleta es prácticamente el principal medio de transporte. Cada vez se va prodigando más este medio y no sabemos el alcance que llegará a tener en el futuro.
H.G.Wells dijo:”Cada vez que veo a un adulto sobre una bicicleta, no pierdo la esperanza para el futuro de la humanidad".

lunes, 5 de septiembre de 2011

"El porvenir está en manos del maestro de escuela" (Víctor Hugo)




Zamarat está difundiendo este mensaje y quisiera compartirlo con vosotros, puesto que lo considero de gran importancia. Deberíamos reflexionar si esto es lo que queremos para las próximas generaciones.

Al igual que ella, os invito a extender este mensaje por las redes sociales:


"Mañana tal vez tengamos que sentarnos ante nuestros hijos o nietos y decirles que ya no existe la educación pública a la que nosotros tuvimos acceso, porque no pudimos defenderla de los graves ataques que sufrió. Pero, ¿podríamos mirarles a los ojos y decirles que no tendrán acceso a ella porque no luchamos por defenderla?"

martes, 30 de agosto de 2011

LOS ABUELOS "NO ESTÁN EN PARO"


-¡Hola Juan! ¡Cuánto tiempo sin verte!¿Cómo te encuentras?
-¡Hombre Manrique! Ya ves, aquí me tienes, cuidando de mi nieta
-¡No me digas que ya estás jubilado!
-Como lo oyes. Esta niña es una santa. Y además la más guapa del barrio. ¡Hay que ver como cambian las cosas! Cuando estaba en activo deseaba jubilarme y ahora… Esta que ves es una de las tantas actividades que podemos tener cuando nos jubilamos: me encuentro…: “otra vez en activo“ pero he de confesarte que me encanta hacer de "canguro", me divierto y encima disfruto ayudando a mis hijos.


Esta fue una conversación que tuve con mi vecino. Días después tuve otras conversaciones y todos coincidían en lo mismo o algo parecido: la dedicación y el amor a sus nietos. Están encantados de la vida. Se sienten responsables disfrutando de esta segunda paternidad. Hay excepciones, como sucede en todo colectivo: pero esos son los menos.
Hace unas décadas, era impensable ver a un padre manejar un cochecito de bebé, paseando a su hijo; menos todavía al abuelo. Estaba mal visto. Se pensaba (como con otras muchas ocupaciones) que era tarea de la mujer. Este trabajo es el sueño para muchos jóvenes jubilados. Hoy en día, los mayores se han convertido en una gran ayuda para el entorno familiar. Observar el gesto de un nieto agarrando el dedo de su abuelo,como si fuese un gancho poderoso, es muy emotivo.

Yo aún no tengo nietos, pero espero tenerlos pronto y poder disfrutar de mi segunda paternidad.


"¡Qué baratos son los nietos! Les doy mis monedas y ellos me dan millones de dólares de placer".(Gene Perret)

"Nadie puede hacer por los niños lo que hacen los abuelos. Salpican una especie de polvo de estrellas sobre sus vidas” (Alex Haley)

domingo, 14 de agosto de 2011

ACONTECIMIENTO UNIVERSAL

Ante un evento tan importante como el que se avecina, me complace dedicar una entrada a esta realidad religiosa, lúdica y cultural. Miles de jóvenes se concentrarán en Madrid ante la llamada de Benedicto XVI.
Una gran masa humana caminando y sintiendo la necesidad de amar y de buscar el don de su fe, de su credo.
En el Cantoral Litúrgico existe un canto compuesto por Vicente Mateu, que siempre me ha llamado la atención y en estas fechas, más que nunca y canta así:“Somos un pueblo que camina y juntos caminando podemos alcanzar otra ciudad que no se acaba, sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad”.


El Papa Benedicto XVI ha dirigido a todos los jóvenes este mensaje que por su acierto y belleza transmito a continuación.
“En un momento en que Europa tiene que volver a encontrar sus raíces cristianas, hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”. Os invito a este evento tan importante para la Iglesia en Europa y para la Iglesia universal. Además quisiera que todos los jóvenes tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros”.
¡Buena jornada de la juventud!

miércoles, 13 de julio de 2011

NO TENGAS MIEDO

Hace unos meses vi esta película: no me llamó mucho la atención por el argumento, aunque por desgracia contiene mucha realidad. El abuso sexual en una familia. Lluis Homar y su mujer, Belén Rueda, no pasan por el mejor momento de su matrimonio y las consecuencias las paga la hija única, Michelle Jenner.
Me gustan las películas que dirige Montxo Armendáriz. Nació en Olleta, Navarra, pero desde los 6 años vivió en Pamplona. Normalmente suele rodar las películas en su tierra y esa es una de las razones por las que me gusta. Así, para rodar la película Obaba, utilizó el pueblo de Uztárroz; Secretos del corazón lo rodó en Isaba; Tasio en la Sierra de Urbasa y esta última, No tengas miedo, en Pamplona.
Veo sus películas con cierta curiosidad, porque me gusta la tierra de Navarra sus costumbres, sus gentes, su gastronomía y porque me trae tantos recuerdos...!!

miércoles, 22 de junio de 2011

CUANDO CALIENTA EL SOL...





... allí en la playa...



Cuando estamos en un lugar durante mucho tiempo y salimos de vacaciones, el cambio, por lo general, suele ser agradable. Puede resultar algo maravilloso por el contraste que existe entre uno y otro lugar. Si estás mucho tiempo viviendo en el interior y te desplazas a un lugar de playa, nos da la impresión de vivir en otro mundo, en otro planeta, en otra vida: el ver el mar, el sentir su olor, el acariciar la arena, el conocer otras personas y costumbres, caminar por el paseo... Aunque seamos prisioneros del tiempo experimentamos la sensación de que el tiempo va más lento; como si viviéramos más.
Un grupo de enfermos renales hemos disfrutado de unos días maravillosos en la Playa de San Juan (Alicante) gracias a la labor que viene desarrollando Alcer en estos últimos años. No era la temporada alta, por lo que pudimos sentirnos más cómodos porque no había demasiada gente. No obstante, el comercio "playero", funcionaba a pleno rendimento: se movían senegaleses y orientales dando masajes o vendiendo cosas como: relojes, mecheros, pulseras, anillos, abanicos, vestidos, CDS, sombreros, bolsos, gafas... En definitiva: todo un centro comercial ambulante.
Hablando con uno de los vendedores y haciéndole algunas preguntas me contó que el dinero que ganaba, lo enviaba para sus mujeres y sus hijos, que dentro de cinco años tendría otra mujer (la tercera) y quería llegar a tener 20 hijos. La cultura de su país es así: a más mujeres, mejor posición social.

La verdad es que he pasado unos días formidables, con muchas anédotas que contar, pero me quedaré con una:
Paseando por la arena apoyado en mi bastón, tropecé, no guardé el equilibrio y caí al suelo. Se me pusieron los ojos húmedos de pena e impotencia. Me acordé entonces de una canción de Peret: “Una lágrima cayó en la arena”... A mí no se me cayó una lágrima , pero me caí con todo el equipo. Afortunadamente, no hubo mayores consecuencias.

Ahora ya he regresado a la vida normal y mi estancia en San Juan forma ya, parte del recuerdo.

[Fotografía tomada desde mi habitación en el hotel "Almirante"]

sábado, 4 de junio de 2011

DÍAS DE ASUETO

El año pasado por estas fechas fui con mi mujer a Sanxenjo (Coruña) mediante Alcer (Asociación madrileña para la lucha contra las enfermedades renales). Este año han elegido la Playa de San Juan, en Alicante y nos hemos apuntado. Por esta razón, permaneceré apartado del blog dos semanas.
Mientras pueda gozaré del paisaje, del agua, de la arena, del sol.... Aunque, de éste último no demasiado: ¡me he comprado un sombrero de paja! Je, je, je!!


¡Nos leemos a la vuelta!

jueves, 26 de mayo de 2011

SE NOS HA ADELANTADO

Un desafortunado accidente ha entristecido el lugar donde vivo: ha fallecido Fray Alfredo Zurita Peral (Padre Trinitario), natural de Prádanos de Ojeda (Palencia).
El P. Zurita durante mucho tiempo era el encargado de “llevar” a Jesús a los enfermos, pero…, este día, sábado 7 de mayo del año 2011, se cambiaron los planes. Fue Jesús, el que le transportó a Él, cuando se encontraba en su puesto de trabajo. ¡Designios de Dios que son inescrutables!
Cuando celebró sus Bodas de Plata sacerdotales se le imprimió una tarjeta en la que decía “Reaviva el Don de Dios que te fue concedido cuando te impusieron las manos: porque Dios no nos ha dado un Espíritu de temor, sino de Fortaleza de Amor y Ponderación” (2 tm 1.6.7)
Existen reacciones espirituales frente a la muerte. Algunas personas ante este duelo se sienten decepcionadas de su creencia, de su religión. Otras descubren en este triste acontecimiento el fortalecimiento en la fe, aumentando su esperanza y confiando en la voluntad de Dios. Asumir la muerte no es nada fácil, pero tarde o temprano nos llega la realidad.
El Padre Zurita era muy conocido y querido en el barrio: por donde pasaba iba repartiendo alegría a niños, jóvenes y mayores. Él ha sido el “Buen pastor que conocía bien a sus ovejas” y el pueblo de Alcorcón (Madrid) también le ha reconocido (acordándonos del hecho bíblico) como los discípulos de Emaus, cuando dijeron “Conocimos a Jesús al partir el pan”.
La Iglesia beatifica a personas que por su buen comportamiento han dejado huellas en su vida. El P. Zurita tenía un corazón muy grande; no solo espiritual sino también materialmente, porque ha donado sus órganos: entre ellos el corazón que…¡Sigue vivo!
“Zuri”, como le llamábamos, se nos ha adelantado y nos está esperando allí, en la Casa del Padre.

sábado, 7 de mayo de 2011

EL VALOR DE LA SONRISA




Pocas cosas hay tan gratificantes como la sonrisa: ya sea de un niño, de tu familia, del médico que te atiende, de los conocidos que saludamos por la calle...; el caso es que una sonrisa abre todas las puertas.
Esta actitud no es nada fácil, porque con frecuencia nuestro rostro se ve atormentado y rodeado por los contratiempos que la vida nos presenta cada día. De aquí la importancia que tiene echar mano de ideas y expresiones que nos hagan sonreír y afrontar las vicisitudes del día a día con buen humor.
Es preciso intentarlo porque de esta forma los problemas se vuelven más pequeños: nuestro estado de ánimo se encontrará más rejuvenecido, inspirando confianza y tranquilidad.
La Madre Teresa de Calcuta dijo a este respecto: “No permita que nadie venga a usted sin irse mejor y más feliz. Sea la expresión viviente de la bondad de Dios; bondad en su cara, bondad en sus ojos, bondad en su sonrisa”.

¡Qué palabras tan acertadas!

miércoles, 20 de abril de 2011

LAS MANOS

Las manos, juntamente con la cara, son las partes más importantes de nuestra vida corporal. Son el principal órgano con el que manipulamos; son capaces de desempeñar muchas funciones: tocar, sentir, acariciar... Son una parte vital porque definen quiénes somos y cómo nos vemos a nosotros mismos. Las manos hablan, tienen un lenguaje propio, su lengua es universal y no me refiero a las personas que por su enfermedad emplean el lenguaje de los signos.
No nos damos cuenta del valor de las manos hasta que hemos sufrido una enfermedad o hemos tenido un accidente.

Si, sentados, ponemos las manos hacia arriba apoyadas en las rodillas y reflexionamos sobre ellas, puede que nos quedemos sorprendidos de lo que han hecho o de lo bueno que han dejado de hacer.
Las manos pueden sembrar…
Las manos pueden echar redes…
Las manos puede atender a los demás…
Las manos pueden orar…
Las manos pueden perdonar…
Al final de nuestra trayectoria deberíamos vernos satisfechos de haber hecho un buen trabajo presentándonos con las manos llenas de buenas obras.


“Quien siembra escasamente, cogerá escasamente y quien siembra a manos llenas, a manos llenas cogerá” (2ª Carta a los Corintios 9:6)

sábado, 9 de abril de 2011

EL PERDÓN





Todos los días tenemos la oportunidad de ejercer la comunicación, de hablar, saludar…

Cuando las personas están de acuerdo todo va sobre ruedas, la convivencia conforta y agrada. Todo son halagos, parabienes y palmaditas en el hombro. Sin embargo, no podemos evitar que dos contrincantes expresen opiniones totalmente opuestas acerca de un mismo tema, sin que ninguno de ellos dé su brazo a torcer. Cuando se nos presenta esta particularidad, que los dos quieren tener la razón, podemos llegar a la agresividad, al insulto y en algunos casos las cosas puede ir más lejos... Si esta circunstancia no se zanja a su debido tiempo, ocurre lo mismo que con la bola de nieve, que al rodar cada vez más por la pendiente de la montaña, aumenta de volumen y es muy difícil parar su trayectoria. Con los sentimientos pasa lo mismo: aumenta el odio y corremos el riesgo de estar separados para el resto de nuestra vida. Lo más cuerdo es armarse de valor y pedir perdón. No es fácil, lo sé, pero una vez realizado este acto de contricción, nos hacemos más fuertes, encontramos un alivio espiritual y psíquico, nos regalamos tranquilidad y ánimo. La sensación es la de quitarnos una losa pesada de encima. Es una oportunidad para encontrar la felicidad que se apoyará en el verdadero perdón y en el amor a nosotros mismos y a los demás. No debemos desaprovechar ningún momento para pedir perdón y para perdonar.

Alejandro Casona dijo: “El perdón es una palabra que no es nada, pero que lleva dentro semillas de milagro”.