jueves, 11 de julio de 2013

MI NIETO, UN RAYO DE LUZ

En la vida todos tenemos luces y sombras que no podemos evitar. Más de una vez nos hemos encontrado en un oscuro túnel: la repentina muerte de un ser querido, el paro, enfermedades, educación de los hijos… Damos vueltas y más vueltas sin ver la salida y cuando menos lo esperamos encontramos una luz que nos llama a la esperanza. Los años pasan, van faltando compañeros de tu época que no pudieron cumplir más años, ya terminaron su carrera. Una de las alegrías más grandes que experimenta una persona mayor es la recompensa de tener un nieto.
Hoy, día 11, mi rayo de luz cumple seis meses. Día a día estamos viendo su apertura a la vida con su crecimiento, sus gracias, sus llantos, sus sueños. Su presencia nos hace felices y nos da fuerzas para seguir viviendo.

Tengo la plaza “en propiedad” para darle clases de música: cantos populares, canciones de cuna y hasta alguna jota; incluso una canción titulada “Cuando la aurora tiende su manto" que parece que le gusta, pues al escucharla ni siquiera parpadea. Me mira fijamente cuando llega la frase “y son tus ojos" y se sonríe como si entendiese lo que le canto. Lo importante es que él observe el movimiento de mis labios.
Paso todo el tiempo que puedo con él, entreteniéndole con cualquier cosa y en casa dicen que conmigo el niño se lo pasa en grande. Debe de ser así, pues últimamente cuando me ve se vuelve loco y cuando me voy de la habitación lloriquea.  
Después de nuestros juegos, llega el momento del relax, que está designado a mi mujer, la yaya. Nada más caer en sus brazos se queda dormido. 
En septiembre vendrá la prueba más dura para todos: padres, abuelos y nieto. Nos espera  ¡la guardería !
Mientras tanto, mi hija le tiene toda una colección de libros para bebés, todos pensados para que su bebé (Anto) no se haga daño. Unos de tela, algunos preparados para introducirlos en la bañera... Mi ocupación es mostrarle la forma de pasar las hojas.
Tiene una mochila llena de juguetes variados, cada uno con su encanto: los saca uno a uno, los mira, se los lleva a la boca y los deja aparte. Todavía no he llegado a la lección de “la recogida de juguetes” que creo que esa…, no será tan fácil.

Los abuelos son buenos compañeros de juegos. Enseñan a convivir, pensar, unen y entretienen. Son los compañeros ideales para el nieto.
 “El hombre viejo, es niño dos veces.(W. Shakespeare)

10 comentarios:

trimbolera dijo...

Mi nieta tiene 10 meses, te entiendo.

Tracy dijo...

Has definido perfectamente lo que es un nieto.

disancor dijo...

Feliz fin de semana.
Un saludo.

Francisca Quintana Vega dijo...

Maravilloso texto. Le aseguro que es precioso. Dios le de mucha salud para que durante muchos años lleve a cabo esa hermosa tarea. Mi cordial saludo.

Antorelo dijo...

¡Qué bien lo has expresado! Un abrazo y enhorabuena.

Felipe Tajafuerte dijo...

No se si lo sabrás, pero tuve el placer de hacerle unas carantoñas a Antoñito en Madrid, cuando su madre nos lo presentó. Yo tengo dos nietos y dos nitetas, ya ves que ando bien servido. Un fuerte abrazo desde mi mejana

Nerim dijo...

"cuando la aurora tiende su manto, y el firmamento viste de azul, no hay un lucero que brille tanto, como esos ojos que tienes tu".

Recuerdo esa canción, la cantabamos en la tuna allá por los años sesenta y algo.
Y comparto contigo al 100% todo lo que dices de los nietos. Yo tengo dos, y son la alegría de mi vida, mi alegría y mi esperanza, tal y como lo digo en la dedicatoria de ese libro que acabas de leer y que tanto te ha gustado.

Deseo que te restablezcas pronto de la operación y que sigas disfrutando de ese nieto tan bello que tuve la oportunidad de conocer.

Un abrazo grande

RECOMENZAR dijo...

Me encanta como escribes
un beso

RECOMENZAR dijo...

Así es la vida, estamos de paso. Este mundo , es un transito, pero un tránsito corto, en un abrir y cerrar de ojos crecemos, los años pasan y pronto tenemos que partir. Si miramos hacia atrás y pensamos en lo vivido, nos damos cuenta, que todo ha pasado rápido, y lo que viene, más rápido pasará. Por tal motivo este es un tránsito que hay que disfrutar con intensidad, en todos las áreas de nuestra vida. Esta realidad, que nos recuerda que somos humanos, y que la muerte está a nuestro lado, volviéndose difícil de asumir, es motivo también de esperanza, porque nos muestra que no somos seres limitados, sino que podemos trascender más allá

Gracias por tu bello comentario

Anónimo dijo...

muy bonito comentario, ni nietecito tiene 4 meses y es un edacito de cielo para mi un angel que Dios le ha enviado a mi hija y a mi para llenar de alegría nuestro hogar