martes, 8 de septiembre de 2009

ELIMINANDO BARRERAS

Hace unos días fui con mi mujer al supermercado para realizar algunas compras. Me animó a montar en un cochecito eléctrico, preparado para personas discapacitadas. No me hice de rogar mucho y pronto hicimos los trámites.
Es muy fácil de manejar: en recepción tienen una llave de contacto, una señorita te acompaña hasta el cochecito y te dan unas breves instrucciones. Primero debes sentarte en el vehículo; después introduces la llave y arrancas. Hay un manillar parecido al de las bicicletas, con unos interruptores de color rojo. El de la derecha, para avanzar. El de la izquierda, para la marcha atrás. No tiene freno: en el momento que no se actúan los interruptores, el vehículo queda frenado.
Es una maravilla, desde el asiento y en la conducción todo se ve distinto: las caras de las personas parecen más iluminadas, los productos más a mano, la pierna mala y sobre todo el cuerpo descansa notablemente. Yo iba de conductor y colocando los artículos en el cesto incorporado que lleva el vehículo; de la elección de los artículos se ocupaba Marisol, mi mujer.
Si alguna vez piensas usar este medio, debes hacerlo en los momentos de poca aglomeración, porque conducirás con más tranquilidad.
Cada vez existen más medios para que aquellas personas discapacitadas puedan manejarse con más libertad. Hay que romper muros, saltar vallas, allanar montañas, para que este colectivo esté atendido al máximo. Sufren mucho cuando se dan cuenta que no pueden hacer algunas cosas. Sin embargo, no bajan los brazos frente a las contrariedades.
A mi me sensibiliza y ayuda mucho ponerme en lugar del otro.

7 comentarios:

Abuela Ciber dijo...

Es cierto amigo, uno se solidarizaa con seres que la sociedad no tiene en cuenta como debería, porque tienen los mismos derechos que todos los ciudadanos.

Yo tuve oportunidad e andar en esos carritos, son estupendos, operada al igual que tu de la cadera, a principio no puedes estar tanto tiempo parado y además caminar tanto no es lo efectivo.

Así que me acompañaba siempre alguno de mis hijos, luego a las semanas cuando pude manejar sola ya no necesité tanto, la pierna se va fortaleciendo y caminando sin bastones uno se siente más libre.

Saludos.

Marga dijo...

Pero que BUGI más chulo!!!!!!
Me alegro de que tengas buenas herramientas, para poder facilitar tu vida, tanto a ti como a los que te rodean sobre todo a tu mujer.
Ahora puedes ir tranquilo y libre por cualquier parte, bueno por mala suerte no por todo esta preparado como debería ser, pero se va mejorando.
Que te valla muy bien Ojo!! con el exceso de velocidad, que no te multen ja,ja,ja.
Un beso muy fuerte.

Juan Carlos dijo...

Gracias por tus comentarios hacia mi blog Manrique, siempre los leo y me dan fuerza !

Cierto...cuidado con la velocidad en los carritos...

Te deseo lo mejor de la mano de Dios !

Un Abrazote: El Gato en Texas

kary dijo...

anda que no irías chulo ni ná por los almacenes comprando!!!!!, lo malo del "bugi" como dice Marga, es que eso los findes no puedes pillarlo, con tanta gente en el super...
besos

Zulm@ dijo...

Buenisismo los carritos, quien pudiera usarlos, no puedo porque no me pasa nada pero me gustaría hacer las compras sentada y manejando.
Los he visto y me encantan.
Un abrazo y buen domingo amigo! :)

Marita dijo...

Pues que buena esa locomoción... Aquí en mi ciudad se necesitaría mucho. Tengo varias alumnas con problemas para desplazarse, a quienes seguro les ayudaría mucho uno de esos vehículos para hacer las compras en el super.
Está bien que se haya animado a utilizarlo, qué necesidad de estar incómodo. Además, el hecho de usarlo da la pauta de que se necesitan, para que otros lugares los vayan tomando en cuenta y también los tengan para la comodidad de sus clientes.
Un abrazo desde Uruguay!

Abuela Ciber dijo...

Pasé a saludarte.

Cariños